Que capitalía por aquí, que capitalía por allá, que capitalía por acullá. Los políticos y los abogados se llenan la boca con la palabrita. Y los periodistas ni que se diga, excepto los de La Razón, los únicos que han consultado el diccionario y, por tanto, no la usan. Porque, claro, la palabrita no existe. Busque usted y lo comprobará. Es uno de los muchos productos de la creatividad boliviana, que no solo imagina sociedades fantásticas, sino también vocablos sin clasificar.
En algún momento del siglo XIX (¿durante la explotación de la cascarilla?, ¿cuando la guerra del Acre?, ¿en la época del auge de la goma?) el occidente del país se dio cuenta que existía una Bolivia que se extendía más allá de la región andina; una Bolivia que estaba absolutamente marginada y sumida en la pobreza.
Los visitantes no vienen a hablar de compra de gas. El Canciller chileno, apresuradamente, desde Bruselas ha indicado que la visita y temas a tratarse no están "vinculados al tema marítimo ni la idea de gas por mar". Esta posición chilena, reiterada en cuanta ocasión se presenta, no debería extrañarnos, partiendo del hecho que no se conoce públicamente un pedido oficial chileno de compra de gas boliviano. El famoso Agenda de 13 puntos, con el que oficialmente se reúnen los países, no incluye el tema energético. Entre pasillos se indica que existe un punto de "otros", en el que se incluiría el tema energía.
El reciente anuncio del Presidente de la Republica de una próxima nacionalización de los ferrocarriles ha reavivado el nerviosismo, inclusive a occidente de los Andes, en torno a la verdadera ideología del gobierno boliviano y a las razones que lo llevan a anunciar, a veces inclusive a emprender, tales medidas.
Los visitantes no vienen a hablar de compra de gas. El Canciller chileno, apresuradamente, desde Bruselas ha indicado que la visita y temas a tratarse no están "vinculados al tema marítimo ni la idea de gas por mar". Esta posición chilena, reiterada en cuanta ocasión se presenta, no debería extrañarnos, partiendo del hecho que no se conoce públicamente un pedido oficial chileno de compra de gas boliviano. El famoso Agenda de 13 puntos, con el que oficialmente se reúnen los países, no incluye el tema energético. Entre pasillos se indica que existe un punto de "otros", en el que se incluiría el tema energía.
Qué lejos están los líderes, campesinos, originarios e indígenas, de hoy de aquellos que, como el Guerrero Paralítico, lucharon por una Bolivia diversa y unida, por una Bolivia pluricultural pero no racista, por una Bolivia multiétnica pero, ante todo, intercultural. Genaro Flores, hoy postrado y en el olvido de los que disfrutamos de la democracia que a él casi le costó la vida, desde el histórico katarismo, demostró a todos los bolivianos que no es una apuesta de los excluidos construir una Bolivia ghetizada, con autoridades para los karas y con autoridades para los taras.
Constituye un singular desafío personal participar en el Seminario Periodismo y Justicia, organizado por la Corte Suprema de Justicia, para desarrollar el tema Importancia de la información del área judicial en los Medios de Comunicación Social
En el siglo XIX, la precoz polarización nacional enfrentó al liberalismo artesanal de la proto nación-en-el-mundo (militares y civiles desde Bolívar, pasando por Frías y otros) con el nacionalismo popular de élite (Santa Cruz) o de masas mestizas y populares mínimas (Belzu). A inicios del siglo XX, la oscilación pendular se dio entre un liberalismo doctrinal de módica base social ciudadana oligárquica (Pando, Montes, Salamanca) y un proto-nacionalismo popular indígena con Villarroel y otros militares post guerra del Chaco. Preconfiguración de lo que vendría en y después de la Revolución de 1952.